1El masajeador viene en la tapa
Un cabezal de gua sha en forma de W, montado en el propio tubo. No necesitas comprar una piedra aparte ni mancharte las manos: giras la tapa, presionas y masajeas con el mismo envase.

Masajeador gua sha ancho, en forma de W, integrado en el propio tubo: masajea la mandíbula, el cuello y el escote mientras aplicas la crema.
Esta crema de cuello lleva un masajeador gua sha ancho, en forma de W, integrado en el propio tubo, pensado para un masaje de arrastre que se desliza sin esfuerzo por la mandíbula, el cuello y el escote.
El cabezal es de plástico transparente y liso: se apoya en la piel, reparte el producto con el movimiento y evita tener que hacerlo con los dedos. La fórmula, con colágeno hidrolizado y glicerina, es ligera y se absorbe rápido en una zona que roza la ropa todo el día.
① Gira el cabezal a la posición «ON» y aplica la crema sobre el cuello, la mandíbula y el escote limpios. ② Masajea hacia arriba dibujando una W durante 3 a 5 minutos, sin apretar. ③ Limpia el cabezal con un pañuelo seco y gíralo a «OFF».
Tubo de 90 g / 3.17 oz con cabezal gua sha integrado y tapa protectora.
Producto cosmético de uso externo. No es un medicamento ni sustituye un tratamiento médico. Los resultados varían según la persona. Suspende su uso si aparece irritación. Mantener fuera del alcance de los niños.
La mayoría de las cremas de cuello se quedan a medias porque nadie se toma el tiempo de masajear. Aquí el masajeador ya viene puesto, así que el paso difícil deja de serlo.
1Un cabezal de gua sha en forma de W, montado en el propio tubo. No necesitas comprar una piedra aparte ni mancharte las manos: giras la tapa, presionas y masajeas con el mismo envase.
2Textura ligera pensada para una zona que roza la ropa todo el día. Se absorbe en segundos y no deja residuo graso en la piel ni marcas en el cuello de la blusa.
3El tubo de 90 g rinde para el uso diario. Se aplica sobre la piel limpia, de abajo hacia arriba, y se integra en la rutina que ya tienes sin añadirle pasos.
Sin agua, sin esperas y sin manos manchadas. Cabe en la rutina de la noche o en la de la mañana, como prefieras.



Con el cuello limpio, gira el cabezal hasta la posición de abierto y presiona una o dos veces. Sale la cantidad justa sobre el propio masajeador.
Desliza el cabezal desde el escote hacia la mandíbula, sin apretar, durante tres a cinco minutos. La forma de W abraza el contorno del cuello.
Pasa un pañuelo por el masajeador, gíralo a «OFF» y guarda el tubo en un lugar fresco. Listo para mañana.

Colágeno hidrolizado, que nutre la superficie de la piel y aporta sensación de firmeza. Glicerina, que retiene la hidratación y evita que la zona se reseque. Y aceite mineral, que sella esa humedad y hace que el masajeador se deslice sin tirar de la piel.
No prometemos borrar arrugas: es un cosmético, no un tratamiento médico. Lo que sí hace, con uso continuo, es que las líneas superficiales se vean menos marcadas y el tono de la zona se vea más parejo.
¿Te quedó alguna duda? Escríbenos y te respondemos el mismo día.

Dos minutos antes de dormir. Mañana, otros dos.